Sus sillares y columnas atestiguan que su construcción comenzó en el siglo XVI; sus muros han sido testigo de las vidas de muchas familias.
Desde el primer Señor de Las Mozas, la casa ha pasado de generación en generación dentro de la misma familia. Su fachada cubierta de hiedra y su puerta de madera tallada reciben hoy a los invitados.
Un telón de fondo con historia para la llegada de los novios, la recepción y el reportaje fotográfico.


